Críticas cine :: Quemar después de leer

Lo diré claramente y al principió, así evito falsas esperanzas o confusiones. Quemar después de Leer (de los hermanos Coen) no es otro Gran Lebowski. Es una muy buena película, te ríes con ella y tiene un reparto espectacular además de un muy buen guión; pero no alcanza el nivel de la magistral película del “nota”. No me gustan las comparaciones, y menos en este caso, pero espero que esto haya quedado claro y así aparcamos el tema. Vamos al grano, si estáis preparados, ya podemos empezar la crítica de Quemar después de leer, una de las películas más interesantes del año.

Sin duda alguna, uno de los reclamos más importantes del film es su espectacular reparto. John Malkovich, Brad Pitt, George Clooney, Frances McDormand y Tilda Swinton encabezan el elenco protagonista más potente que hemos visto en los últimos años. Pero lo bueno, más allá de sus magistrales interpretaciones, es que se los ve como un grupo de buenos amigos que se han juntado para gravar una peli, un grupo de amigos que organizan cenas, fiestas y pasan las vacaciones juntos. Evidentemente esto no es así, pero la cohesión de grupo que transmiten y el buen rollo que desprenden se agradece. En el otro extremo están, por ejemplo, Al Pacino y Robert de Niro en Asesinato justo, qué, plano tras plano, se nota su poca amistad y malrollo permanente. Así que, agradecemos este buen ambiente, que, sin duda, ayuda a qué la película funcione mejor.

Y si los actores son uno de los pilares fundamentales del film, otro pilar es el guión. Los hermanos Coen siempre se han caracterizado por sus elaborados guiones, que no dejan nada al aire y nos deparan una sorpresa tras otra. Quemar después de Leer no es una excepción, si bien es cierto que no es el mejor guión que nos han dado los escritores de obras maestras como Fargo, El Gran Leboeski, Oh Brother o Muerte entre las flores. Aún así, Quemar después de leer está muy por encima de la media de películas de este (horroroso) año. Intentaré resumiros el argumento brevemente: Ozzy Cox (John Malkovich) decide dimitir de su trabajo en la CIA después de que sus Jefes le propongan un cambio de sección. Éste está casado con Katie (Tilda Swinton), que se burla de él constantemente, además de ponerle los cuernos con Harry Pfarrer (George Clooney). Ozzy, decide escribir sus memorias, cosa que no parece bien a su esposa. Ésta, a espaldas de Cox, está organizando el divorcio. Su abogado matrimonial le pide (a Tilda Swinton) las cuentas de su marido, para saber si le es rentable, o no, divorciarse. Pero el CD con las cifras bancarias de la Cox lo pierde la secretaria del abogado en el gimnasio. En Dicho gimnasio trabajan Frances McDormand (obsesionada con operarse) y Brad Pitt (en uno de los mejores papeles que le recuerdo). Estos dos personajes encuentran el CD, así que deciden hacer chantaje a Cox para conseguir dinero fresco. Como supondréis la cosa no es tan sencilla, y, rápidamente, todo se enreda hasta límites insospechados. Humor, risas, , , y muchas, muchas, sorpresas es lo que nos depara Quemar después de leer.

Como ya he dicho, Quemar después de leer no es una mala película. De hecho es de las 3 o 4 mejores películas del año (de momento). Aún así, de los hermanos Coen podemos (y debemos) esperar más que eso, y más teniendo en cuenta que poseen un Óscar a la mejor dirección, y a la mejor película, por No es País para Viejos. Quemar después de leer entretiene, tiene grandes momentos y desprende una simpatía que pocos films consiguen transmitir, pero en todo momento tenemos la sensación de que la película no acaba de despegar y de qué le falta un “algo” especial que no llega. Finalmente, cuando la película termina, sales con una sonrisa en la cara, contento y feliz, pero por dentro te dices: “Me gustó más el Gran Lebowski”. Cierto, pero son dos películas diferentes. No hay que olvidarlo. Sólo que la crítica se ha obsesionado en comprarlas, cuando no tienen nada en común salvo los directores y ser una . Es como decir que te ha gustado más Jurrassic Park que E.T. ¿Qué pasa, las dos son de Spielberg, no? ¿Las dos son películas de , no? Si. Claro que si, pero no se pueden comparar. Lo mismo pasa con Quemar después de leer. Es una buena película que podría haber tenido algo más de ritmo, pero, al fin y al cabo, una buena película. Una de las mejores del año, y una de las mejores comedias de los Coen. No hace falta compararla con ninguna otra película. Si os gusta el cine, os aconsejo que la miréis. Y si no os gusta, también, seguro que os reís. Por cierto, está espectacular.

  • Lo mejor: El personaje de Brad Pitt. Un chico inocente, feliz, simpático y el más divertido de la película.
  • Lo peor: La inevitable comparación con el Gran Lebowsky, aún siendo dos films tan distintos.
  • Recomendada a: Todos los fans de los Coen y a todos los fans del cine en general. Una de las mejores películas del año.

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